DOMINGO, 26 DE MAYO DE 2019 





55 (20,1)

ABRIL 2006

ENGLISH ABSTRACTS INSIDE ISSN 0213-8646

Recensiones bibliográficas

ENSEÑAR Y APRENDER EN ESCUELAS MULTICULTURALES
Elizabeth Coelho
Barcelona, Horsori, 2006, 310 pp.

Vivimos en un mundo sometido a cambios bruscos y acelerados, que están provocando una profunda transformación, cualitativa y cuantitativa, de nuestro entramado social. En este ambiente general de cambios, el incremento de las necesidades educativas de los grupos minoritarios históricos, y el notable aumento de los movimientos migratorios, está consolidando una dinámica social multicultural, cuyas metas finales no deben ser otras que las de la interculturalidad y la transculturalidad.

En este contexto, un número creciente de profesionales de la educación, especialmente en las zonas urbanas, se ven obligados, cada vez más, a afrontar un escenario pedagógico con nuevas necesidades educativas para las minorías étnicas o culturales históricas, y para el número creciente de niños, adolescentes y jóvenes inmigrantes (o hijos de inmigrantes), provenientes de otros países, pertenecientes a otras etnias y culturas.

En este marco hemos de situar el libro de Elizabeth Coelho, Enseñar y aprender en escuelas multiculturales. Se trata de un libro que, redactado con un lenguaje claro y con un estilo directo, ofrece un amplio conjunto de fundamentos teóricos y consejos prácticos para aquellos profesionales de la educación que trabajan en un medio pedagógico con presencia de alumnos pertenecientes a diferentes comunidades culturales.

La autora, profesora de la Universidad de Toronto (Canadá), asesora del Consejo Escolar de la citada ciudad y con una amplia experiencia en educación de estudiantes inmigrantes y en pedagogía antirracista, aborda, en el libro que nos ocupa, los siguientes temas: 1) La adaptación de los inmigrantes, 2) El papel de la escuela en la acogida de los inmigrantes y su integración en el nuevo entorno escolar, 3) La necesidad de crear nuevos entornos integradores, a nivel de centro y aula, 4) El currículo intercultural, 5) Los estilos de instrucción integradores, y 6) La valoración del progreso y los logros de los estudiantes en el contexto de una escuela con presencia de alumnos pertenecientes a distintas etnias y/o culturas.

A nivel estructural, el libro está compuesto por nueve capítulos, además del prólogo, la introducción y la bibliografía. Son los siguientes: 1) Crisoles y otras metáforas, 2) La experiencia del inmigrante, 3) Comenzar en una escuela multicultural, 4) Un entorno escolar inclusivo, 5) Una comunidad de clase inclusiva, 6) Una aproximación inclusiva a la educación, 7) Una aproximación antirracista hacia la educación, 8) Un currículum inclusivo, y 9) Valoración en escuelas multiculturales.

JOSÉ EMILIO PALOMERO PESCADOR


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PERSONALISMO SOCIAL. HACIA UN CAMBIO EN LA METODOLOGÍA DOCENTE
A. De Luque y A. Notoria
Córdoba, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Córdoba, 2004, 254 pp.

Con este libro los autores pretenden dar a conocer las bases teóricas y los componentes de la metodología participativa. La metodología docente universitaria se ha caracterizado tradicionalmente por ser fundamentalmente de tipo magistral expositiva, en la cual el profesor es la fuente de conocimientos y el alumno es un “vaso vacío que debe llenarse”. Actualmente, inmersos en el contexto de la Convergencia Europea, se está pasado o se tiende a pasar a una metodología con un carácter más participativo. El alumno deja de ser un agente pasivo para convertirse en el protagonista de su propio proceso de aprendizaje.

La metodología participativa es considerada por los autores sinónimo del enfoque humanista, cuasi no directivo, de la educación y del trabajo en el aula, desde el que se concibe a la persona con tendencia a la autorrealización. El hilo conductor, la metodología participativa, sirve a los autores de este manual para estructurar su obra en tres partes, la primera de ellas dedicada a las bases del “Personalismo Social”, referente de un cambio en la metodología docente.

En coherencia con este planteamiento teórico, en la segunda parte se expone una experiencia desarrollada por los autores sobre la metodología docente. En la tercera parte, se analizan las dimensiones de la metodología participativa según el pensamiento del alumno, para finalizar exponiendo una serie de conclusiones, que seguidamente exponemos.

Así, respecto a la influencia formativa de la metodología participativa se concluye que este enfoque educativo supone la superación de la dependencia del profesor; la participación es un referente formativo y profesional; y la reflexión está integrada en la metodología del aula, a la manera de la investigación-acción.

En relación a la formación inicial, las conclusiones obtenidas son las siguientes: el alumnado toma conciencia, experiencialmente, de la significación de la educación de la persona o humanista; además de la reflexión teórica, el alumnado comprueba por sí mismo el valor profesional de la conexión entre la teoría y la práctica, el alumnado ha captado la influencia de la metodología participativa en su mentalidad profesional. La conciencia de que la metodología participativa ha influido en su pensamiento como futuro profesional, es otra conclusión. En el modelo metodológico participativo experienciado, la dinámica de grupos constituye un aspecto más. Lo que realmente importan son las vivencias de la persona en una situación grupal y las aportaciones que el grupo puede generar en su desarrollo personal y profesional. Respecto a la intervención del profesor, éste debe ser un “facilitador de aprendizaje”. Su rol se define en los siguientes términos: un profesor cuasi no directivo, con una intervención adecuada según el momento procesual, con función orientadora dirigida a potenciar la autoestima, donde el objetivo es el logro de la autonomía y la autorresponsabilidad en el aprendizaje, así como la conciencia sobre la necesidad de crear un clima facilitador.

Los autores concluyen apuntando la idea de que la autoconciencia reflexiva del alumnado, generada con la vivencia del modelo de la metodología participativa, supone un proceso de formación inicial del profesorado en la línea de un paradigma centrado en valores, imprescindible en una sociedad tecnológica como la actual.

Finalmente, consideramos que este manual puede ser una excelente herramienta para aquellos profesionales que se dedican a la enseñanza universitaria, así como para los futuros y aspirantes docentes universitarios interesados en desarrollar una metodología más centrada en el propio alumnado, y por consiguiente, más participativa, permitiendo al alumnado desarrollar habilidades y estrategias que le permitan “aprender a aprender”.

ESPERANZA BAUSELA HERRERAS


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LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN VIRTUAL A EXAMEN. EVALUACIÓN DE LAS UNIDADES DIDÁCTICAS DEL PROGRAMA DE FORMACIÓN ON LINE DE DIRECTIVOS DE INSTITUCIONES EDUCATIVAS
F. A. García Martínez
Granada, GED, 2005, 241 pp.

Las Nuevas Tecnologías han abierto nuevos caminos en la educación y su uso se ha hecho imprescindible y necesario. Pero, con ser muchas las experiencias de aplicación de la virtualidad a la enseñanza, son pocas las evaluaciones de impacto de la calidad de la misma. Por eso al sintetizar las aportaciones de una de estas evaluaciones tenemos especial satisfacción. Considerar las Nuevas Tecnologías una herramienta básica de trabajo en educación ha costado tiempo y esfuerzos, que van dando sus frutos de forma paulatina y continua.

El autor, profesor de educación de Adultos en Andalucía y doctor en Pedagogía, se hace dos preguntas introductorias: ¿Cómo mejorar los materiales curriculares para la formación de los directivos de instituciones educativas? Y ¿ Cuál es la calidad de los materiales curriculares del programa de formación on line de esos directivos? Con lo cual lo que desea saber es la incidencia del diseño, presentación, y realización de los contenidos en hipermedia en la formación de los cargos directivos de centros educativos; si la existencia de un programa organizado de elementos transmisores de contenidos, procedimientos, hábitos y valores, produce una mejora en la realización de la teleenseñanza y autoaprendizaje, facilitando o no ambas tareas.

Para ello, lo primero es una detección de las necesidades formativas de los participantes, en el contexto concreto andaluz, mediante consultas realizadas por medio de cuestionarios electrónicos. Después se definieron los objetivos, los contenidos en forma de tópicos curriculares y las fuentes científicas de consulta; se fueron construyendo los textos, los gráficos, los cuestionarios para la recogida de datos y de evaluación, así como los recursos didácticos específicos para cada una de las unidades.

Las líneas de investigación tienen tres apoyos: consulta a los expertos; consulta a los alumnos directores y criterios del autor. Se trata de convertir el lenguaje sólo escrito en documentos hipermedia y conocer los resultados de este trabajo.

La triangulación de los datos obtenidos permitió una evaluación descriptiva de los resultados del programa, que siguió un modelo de tipo sistémico: contexto, entrada, proceso, producto. La muestra nos presenta un predominio de los varones sobre las mujeres en la formación para ser directivos de centros, aunque no es muy representativa del conjunto poblacional que se refiere a varios países de Hispanoamérica y España.

Los resultados evaluadores nos muestran la facilidad de localización y elaboración de los nuevos materiales, aunque se sugieren datos para mejorar la calidad del entorno visual, la homogeneización de los apartados y la fatiga de la lectura sin impresión previa. En los aspectos gráficos se constata la calidad y cantidad de los mismos, su adecuación y abundancia, así como la calidad técnica y estética de los mismos en ventanas, elementos hipermedia y distintos apartados.

También se aprecia alta calidad en los elementos sonoros, en las citas, en la adecuación de las imágenes al texto y en el sistema de interacción y relaciones. Los instrumentos de evaluación se muestran adecuados y con poder de juzgar la bondad del programa. Lo positivo de los hallazgos encontrados no elimina la necesidad de mejorar en algunas cuestiones. El mismo autor señala varias. Así, entre las propuestas generales de mejora aparecen algunas para distinguir apartados de noticias con los informativos y textuales, o bien la necesidad de potenciar momentos para la
interacción didáctica entre alumnos y entre éstos y los profesores. Los resultados se enmarcan dentro del programa europeo E-learning, que subraya la necesidad de la adquisición de actitudes para la sociedad del conocimiento, fomentando la enseñanza digital de calidad y el material docente con ofertas en línea.

El libro contiene el trabajo de una tesis doctoral al uso, con los requisitos de fiabilidad, validez y rigor en la investigación, y presenta un interesante modelo evaluador que pone de manifiesto la calidad del aprendizaje y la de los materiales, fomenta el espíritu indagador de lo que hacemos y puede adentrarse en el metaaprendizaje.

ISABEL CANTÓN MAYO


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LA INNOVACIÓN EN LA ENSEÑANZA SUPERIOR. ENSEÑANZA, APRENDIZAJE Y CULTURAS INSTITUCIONALES
A. Hannan y H. Silver
Madrid, Narcea, 2005, 196 pp.

Se ha dicho que las instituciones son una pesada maquinaria que es difícil cambiar y mover, y se ha constatado que es cierto. Los obstáculos y los límites a la innovación son algo presente y que se ha de tener en cuenta. También lo es que sin cambios no se puede avanzar en el conocimiento y en la gestión. Por eso es tan decisivo el conocimiento de cómo se produce el cambio, a qué se debe, por qué se decide cambiar, qué implica, quién la promueve y en qué fuentes se apoya para conseguir el éxito. La velocidad con que los cambios se suceden, planificados o no, nos hace necesario descubrir los mecanismos del mismo y desarrollarlos o criticarlos, en función de las circunstancias.

En este libro se describe una investigación financiada por la Partnership Trust a dos cualificados investigadores ingleses para recabar información sobre el impacto de la innovación en la enseñanza y el aprendizaje durante el período de 1988-1995, y se compuso de dos fases: en primer lugar la exploración de la experiencia de los innovadores y en segundo, de las instituciones. También se toman en cuenta los cambios contextuales que muestran un gran incremento del interés por el aprendizaje y la enseñanza, por lo que se estudian ambos. La metodología ha sido pluridisciplinar, desde la elección del profesorado al azar, entrevistas a los que animan y apoyan la innovación y con los que no la reconocen, o con los que miran con desconfianza. Han visitado las instituciones, departamentos y otras unidades que priorizan la innovación en la enseñanza y aprendizaje, frente a los que dan prevalencia a la investigación, y se han combinado ambos campos.

En los resultados se muestra esta discrepancia, al considerar unos la innovación como tecnología, mientras otros defienden la excelencia en la enseñanza y el aprendizaje.

En una investigación con este grado de complejidad, comienzan preguntándose por el significado de la innovación, que consideran ligado fundamentalmente al lugar y al tipo de institución, por lo que la historia de la innovación contiene profundos cambios de significado. Todos apuestan por ella: la gente, las instituciones, las agencias nacionales que la financian y la patrocinan, lo que le da una dimensión explicita a la innovación, con un toque de ambigüedad dentro de los marcos de trabajo, prioridades y expectativas. En la educación superior, la innovación se enmarca en decisiones estratégicas y de financiación; si alguien lo hace fuera de ella puede considerarse excéntrico, e incluso peligroso. Las dos líneas que más frecuentemente han encontrado soporte para su desarrollo son las ligadas a la enseñanza-aprendizaje curricular y las que se enmarcan en la dirección y gestión. La dimensión diacrónica de la innovación en el contexto sajón arranca de la Segunda Guerra Mundial y pasa por diversos avatares de apoyo y de desinterés.

En este marco, la innovación en la Educación Superior ha llegado a significar un proceso planeado para introducir un cambio hacia (aunque no necesariamente logrado) nuevas mejoras para una persona, un departamento, una institución de educación superior en su conjunto y en sus circunstancias. También ha tenido una cierta significación polisémica, ya que no está claro si la innovación es un acto de creación o de adaptación. La distinción entre una invención y una innovación ha sido crucial en el mundo de los economistas. La innovación puede ser una estrategia a corto plazo, para superar una crisis o para obtener mayor beneficio; puede ser coherente o consensual, y en general puede suponer más interrogantes que respuestas. Por ejemplo, el hecho de introducir las nuevas tecnologías vídeo en la clase, colgar los apuntes en Internet, no es necesariamente algo innovador en la enseñanza, ya que no difiere fundamentalmente de dar una lección magistral o fotocopiarlos, respectivamente. La innovación por tanto no consiste en introducir las tecnologías, sino en la fuerza conductora del cambio y en sus repercusiones inmediatas.

El estudio muestra cómo la innovación en las Universidades de Reino Unido partió de la identificación de algunas instituciones innovadoras, con ejemplos detallados de algunas formas principales de lo que los innovadores veían en sus circunstancias y su categorización posterior. Las innovaciones partían de los individuos en algunos casos y, en otros, de pequeños grupos o equipos de personas. Así, se fueron identificando modelos de trabajo en grupo, de proyectos reales, de simulaciones o juegos de rol, de presentaciones de los estudiantes, tanto individuales como en grupos, desarrollo de habilidades concretas, seminarios, etc. En estos casos las innovaciones eran minoritarias, y no siempre con éxito, consideraban la calidad como meta, pero sin vincularla a la calidad institucional.

Los cambios curriculares, la motivación general, la justificación de la innovación, o el proceso para ser innovadores, también diferían, aunque se daban más entre los jóvenes, o bien entre los que detectaban desajustes importantes. El estudio de estos procesos en cinco universidades les lleva a la conclusión de que tienen en común la estabilidad, la claridad e inmovilidad de sus fines, su relativa población estudiantil y un currículum cambiante como respuesta a los cambios en el desarrollo del conocimiento. Pero también mantenían fuertes características personales diferentes. Como desafíos conclusivos del estudio se señalan ocho: existencia de problemas sobre el tipo de innovación y sus fines; saber si una innovación es beneficiosa para los estudiantes; qué tipo de institución se pretende; cómo se lleva a cabo la innovación; qué tipo de apoyo es necesario para ello; si los fondos disponibles determinan el tipo de innovación; si se prima con ascensos la realización de innovaciones; cuáles deberían ser las preocupaciones de los innovadores.

Se trata de un magnífico trabajo de investigación, esclarecedor en cuanto a todos los objetivos propuestos, que presenta el proceso y los resultados de lo que otros han hecho, sus mejores prácticas, las analiza, las valora, las critica y las generaliza, para que se puedan interpretar sus conclusiones en clave universal. Imprescindible para la enseñanza superior, para el profesorado y los alumnos.

ISABEL CANTÓN MAYO


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LA RESILIENCIA INVISIBLE. INFANCIA, INCLUSIÓN SOCIAL Y TUTORES DE VIDA
Isabel Martínez Torralba y Ana Vásquez-Bronfman
Barcelona, Gedisa, 2006, 190 pp.

Quiero encabezar la recensión de este libro con una cita tomada de su prólogo, redactado por Luis Rojas Marcos: “Esta obra aporta respuestas novedosas y bien informadas a muchas de las preguntas que nos hacemos ante la sorprendente resiliencia o fuerza de los seres humanos para superar los infortunios más penosos […]. En mi opinión, la lectura de este libro será de gran utilidad no sólo para los profesionales preocupados por el desarrollo saludable de los niños que se enfrentan a situaciones de riesgo, sino para todos aquellos que sientan curiosidad por entender mejor la naturaleza humana. En mi caso, entre las cosas que he vuelto a aprenderes que en el corazón de las crisis se esconden las oportunidades.

Las vidas de los niños, que tan lúcidamente describen Isabel Martínez y Ana Vásquez, son ejemplos conmovedores de que todos podemos salir reforzados de la adversidad”. Se trata de un libro escrito por dos autoras cuyas investigaciones conjuntas, no es el primer libro que escriben en común, se desarrollan en dos grandes ciudades europeas, París y Barcelona, en las que desarrollan su actividad profesional. Con historias personales diferentes, Ana Vásquez-Bronfman es chilena, exiliada en París desde 1974, ciudad en la que trabaja en el Centro de Investigaciones Científicas. Doctora en Psicología, su línea de investigación está centrada en el
estudio de las relaciones entre los hijos de inmigrantes y las sociedades que les acogen. Isabel Martínez Torralba, lingüista y logopeda, vive en Barcelona, siendo directora del Área de Proyectos Sociales y Educativos de la Fundación Caixa. También ha dirigido el Postgrado en Pedagogía Terapéutica de la Universidad Autónoma de Barcelona. Ambas autoras escribieron ya juntas “El desafío de la integración” y “ La socialización en la escuela. Una perspectiva etnográfica”.

En este nuevo libro “La resiliencia invisible. Infancia, inclusión social y tutores de vida”, las autoras parten del trabajo que han realizado con niños sordos (en Barcelona) y con niños cuyos padres han tenido que emigrar de sus países de origen como consecuencia de la violencia o la pobreza (En París). Partiendo de una perspectiva etnográfica, el libro se centra en los propios niños más que en la institución escolar, si bien refiriéndose en paralelo a la familia y a la escuela, las dos instituciones más influyentes en el proceso de desarrollo de niños y adolescentes.

Y partiendo de aquí, las autoras: 1) Estudian comparativamente la cultura de la escuela, tomando como referencia el eje París-Barcelona, 2) Investigan sobre los aspectos invisibles de la socialización en el contexto escolar, sobre la integración de los hijos de las minorías en el sistema educativo y sobre las relaciones que se producen entre los diferentes actores sociales que participan, de una u otra forma, en la institución escolar, y 3) Incorporan la perspectiva de la resiliencia, centrada en los potenciales de desarrollo, más que en las carencias. Una perspectiva que abre nuevas posibilidades terapéuticas. Es en este último aspecto, eje director del libro que nos ocupa, como su propio título resalta, en el que queremos centrar buena parte de la presente reseña.

Tal como las autoras señalan, la palabra resiliencia designa la capacidad del acero para recuperar la forma inicial, para resistir a los intentos de deformación, a pesar de los golpes que pueda recibir. La palabra resiliencia proviene del latín “resalire”, que significa “saltar y volver a saltar”, “recomenzar”. Desde una perspectiva psicológica hace referencia a la resistencia a los traumas y, también, a una dinámica existencial. En efecto, la resiliencia no es un estado, sino un proceso, un tejido. No se adquiere de una vez para siempre, sino que se corresponde con una dinámica a lo largo de todo el ciclo vital.

En el transcurso de su vida, niños y adolescentes (o cualquier individuo de cualquier edad) van a encontrarse con diferentes personas que ejercerán como tutores de resiliencia (familiares, educadores, maestros, amigos …): Puntos de apoyo a los que aferrarse para recuperar el equilibrio perdido, para iniciar la propia reconstrucción, para tratar de afrontar los desafíos y dificultades que la vida nos presenta una y otra vez a lo largo de todo su periplo. Y, en la mayor parte de los casos, va a ser el contacto con el “otro” el que abrirá la posibilidad de tejer una resiliencia: Es la mirada amistosa, la escucha atenta y respetuosa, el apoyo de una persona…, lo que va a permitir iniciar un proceso de resiliencia.

Las autoras conciben la perspectiva de la resiliencia como un tejido que se teje con varios hilos a la vez, los “tutores de resiliencia”, que encarnan figuras acogedoras y protectoras que sostienen al niño para que pueda ir superando sus dificultades. Y defienden que muchos de estos tutores son “invisibles”, y que la acción de estos últimos, a veces esporádica, puede convertirse en algo tan importante, o incluso más importante, que la que llevan a cabo los tutores institucionales: Padres, maestros, terapeutas… Y ejemplifican muy bien sobre la importancia de los “tutores invisibles de resiliencia”, a propósito de los casos de Andreu (el niño sordo de Barcelona) y de Manolo (el hijo de exiliados en París), como el lector podrá observar en los capítulos 2, 3 y 4 de este libro.

Efectivamente, el núcleo central de esta obra está dedicado a analizar la importancia que tienen los “tutores invisibles de resiliencia”, que trabajan a la par que los educadores y profesores, y que contribuyen a la integración en la sociedad de niños como Manolo o Andreu. Las autoras señalan, finalmente, que tanto los tutores visibles, como los invisibles, de resiliencia, son fundamentales durante un proceso terapéutico de acompañamiento, cuya meta final no es otra que la de ayudar a desarrollar y profundizar las potencialidades de cada uno de los niños.

Finalizaremos esta reseña resaltando que “La resiliencia invisible. Infancia, inclusión social y tutores de vida”, es un libro muy interesante, cuya lectura recomendamos. Un libro que propone como método de trabajo una perspectiva etnográfica a largo plazo, concediendo un importancia capital a la Historia en la historia particular de cada niño; y que, desde esta atalaya, se centra en la dinámica de la resiliencia y, de manera muy particular, en la importancia de los tutores invisibles de resiliencia. Este es el marco general desde el que sus autoras abordan la problemática de los niños y las relaciones con la familia y la escuela, a lo largo de los cinco grandes capítulos que conforman esta obra. Son los siguientes: 1) La vida de los niños de las minorías. El método del estudio de casos, 2) Andreu, la integración de un niño sordo en Barcelona, 3) Manolo en París, el camino de un niño extranjero, 4) La importancia de los tutores de resiliencia, y 5) Dificultades, errores, fracasos…

JOSÉ EMILIO PALOMERO PESCADOR


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ENSAYO GENERAL SOBRE LA COMUNICACIÓN
José Luis Piñuel y Carlos Lozano
Barcelona, Paidós. Papeles de Comunicación, 47, 2006, 233 pp.

Sabiendo quienes son los autores, Catedrático de Periodismo en la Universidad Complutense el primero, y profesor del mismo Área del conocimiento el segundo, en la Rey Juan Carlos de Madrid, el término Ensayo que se utiliza para iniciar el título de la obra hay que tomársele con ciertas precauciones. Máxime cuando el primer autor es uno de los investigadores más destacados y reconocidos en metodología científica dentro del campo de las ciencia sociales en España. Las claves para pensar así nos las da, no solo la contraportada, donde se habla ya de una aventura intelectual, anunciándonos que se trata de un viaje que se completa con la propuesta de un modelo teórico capaz de examinar los cambios, mediados por la comunicación en la sociedad y en el conocimiento. Estamos pues ante una herramienta reflexiva que nos va a permitir un recorrido ilustrado y documentado por el tiempo, para dotarnos de elementos capaces de crear en sus lectores un espíritu, una actitud, un modo de ver y enjuiciar analítico, crítico, positivista. Convertirle en un sabio y pragmático utilizador y entendedor de los fenómenos comunicacionales.

El libro está escrito en un estilo denso. No agobia con citas y más citas que a veces nos impiden seguir el curso del discurso riguroso y lógico, sino con las precisas de autores conocidos y reconocidos que nos ayudan a contextualizar lo expresado y afirmado. Unos cuantos esquemas nos facilitan la tarea de concienciar lo que a continuación se expone, o nos sirven como colofón de lo planteado. La mayor parte del ensayo son reflexiones de los propios autores.

Aún cuando no se alude a los destinatarios, entiendo que se trata de una obra pensada para un público inquieto intelectualmente, que a veces no sabe dónde y cómo encuadrar teorías que oye y lee, y para lectores cuya preocupación sea conocer de forma segura y científica los fundamentos de múltiples manifestaciones en el campo de la comunicación. Se vertebra en nueve capítulos de secuenciación constructiva y homogénea que, como se anuncia y expone en el primero, pretende ayudar a saberse comunicar, más que a saber de comunicación. Nos introduce en las ciencias de la vida, del comportamiento, del lenguaje, del pensamiento, historiográficas, ciencias físicas y del orden universal. El final del capítulo primero (pp. 41-50), ilustrado mediante un pedagógico esquema, nos explica lo que podremos encontrar a lo largo de los siguientes apartados. El capítulo 2 está reservado para la comunicación y los seres vivos, con apartados tan aleccionadores como: la organización de lo vivo, la ontogenia y la filogenia, la conducta y comunicación en la evolución de los seres vivos…, para finalizar con un excurso sobre el paso del homo erectus al homo locutor. Los nuevos hallazgos presentados en la revista Sciencie nos sitúan en profundas reflexiones capaces de hacernos comprender múltiples cuestiones fronterizas con los campos de la filosofía y la antropología.

El capítulo tercero, destinado a comentar la comunicación y el comportamiento, nos lleva a reflexionar sobre cuestiones tan de actualidad permanente en nuestras vidas como el paso de la acción a la interacción y de la interacción a la comunicación, el juego de los disfraces, la simulación, la operaciones lógicas y matemáticas, para pasar al comportamiento y la construcción de la personalidad, así como los conflictos entre corporalidad y sociedad, analizando en profundidad la comunicación y los comportamientos sociales, los pasos del yo al nosotros en su relación con los otros. Y para no quedarse en reflexiones, dedica unas páginas 109-113 al análisis de héroes y villanos en los relatos de actualidad, donde se muestra que la ciencia y los científicos, los denominados teóricos, si aportan y mucho a la comprensión de las rutinas diarias.

Con un nuevo esquema inician el capítulo cuarto, dedicado a la comunicación y el lenguaje, en el que nos sitúan frente al recién nacido (p. 77), para conducirnos hasta la expresión y sus valores sociales, expresivos y cognitivos, del cuerpo, la voz, el espacio, los objetos, de las situaciones, de los ritos, protocolos y juegos de relación.

Con respecto a los demás capítulos, me limito a su enunciado, consciente de que ello es suficiente como para mostrar la gran actualidad de esta magnífica obra: la comunicación y la escritura, la comunicación y el pensamiento, la comunicación y la historia, la comunicación y el orden social y natural, diseño para organizar el saber y el hacer de la comunicación. Los propios autores finalizan así: 9.6.3. Cómo se juega: La lógica de la investigación (el estudio de los cambios en el tiempo) y la lógica de la competición (El diseño de las estrategias comunicacionales que generan cambios). Sus últimas palabras en este libro (p. 323), son todo un programa y una conclusión: El Modelo Mediación Dialéctica de la Comunicación Social (al que sus autores han dedicado muchos años de reflexión, diálogo, estudio, investigación, y del que en este libro muestran algunas de sus virtualidades), brinda la posibilidad de diseñar más certeramente una lógica de la investigación científica, para, una vez acotado y definido un dominio de existencia, estudiar sus cambios en el tiempo y, por otra parte, aprovechar más certeramente la lógica de la competición, es decir la lógica del juego por medio del cual la comunicación genera cambios en la sociedad y el conocimiento, y a la inversa, de modo que se puedan diseñar las estrategias comunicativas generadoras de aquellos cambios que merecen la pena intentar.

No quisiera alargar excesivamente ese comentario, ya que podría ser tomado por alguno como una excusa para no estudiar, que no leer, una obra cuyo título, genérico y humilde, puede llevar a pensar que es fruto de una elucubración, cuando en realidad estamos ante un tratado bien diseñado y mejor desarrollado, con una metodología científica y expositiva de un gran rigor intelectual, propia de unas mentes bien estructuradas y mejor amuebladas. En el prólogo, la actual Directora General de Televisión Española y antigua compañera en el magisterio del primer autor, José Luis Piñuel, escribe: La visión discursiva que presenta el libro desvanece las aristas de aquellos enfrentamientos entre disciplinas y consigue que todas ellas cooperen a cimentar una visión integrada de la comunicación, cuyo modelo teórico proponen y debaten epistemológicamente en lo que podría considerarse la conclusión definitiva de este ensayo: El Modelo de la Mediación Dialéctica de la Comunicación Social. Coincido con la profesora Caffarel en que se trata de un verdadero manual de Teoría de la Comunicación, que invita a recorrer, en un estilo ameno y bien narrado, la comunicación desde sus orígenes ancestrales hasta la reciente experiencia de Internet. Y para ello Piñuel y Lozano han tenido la paciencia y la pericia de reordenar cuidadosamente los saberes de muchas ciencias. Interesa por tanto mucho esta obra, especialmente a los profesionales de la comunicación que bregan ante las prácticas sociales de la comunicación en los nuevos y tradicionales medios. Y también a los estudiantes y a cualquier persona con curiosidad intelectual.

DONACIANO BARTOLOMÉ CRESPO