MIÉRCOLES, 23 DE OCTUBRE DE 2019 





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AGOSTO 2005

ENGLISH ABSTRACTS INSIDE ISSN 0213-8646

Editorial

La enseñanza del francés en España

¿Cuál es la situación actual de la enseñanza del francés en España? A tal pregunta intenta responder el presente número monográfico. Pregunta que podría desglosarse en un amplio abanico de interrogantes mucho más precisos. Algunos de ellos de tipo externo o institucional: ¿qué evolución se ha producido a lo largo del siglo XX en la enseñanza del francés?, ¿cuál es el marco legislativo actual?, ¿en qué aspectos han centrado los legisladores (LOGSE, LOCE) sus reformas y orientaciones? Y otros de tipo interno o didáctico: ¿garantiza la nueva definición del currículum una modificación suficiente en las prácticas de enseñanza y de aprendizaje?, ¿sigue siendo la oralidad el núcleo central de la enseñanza de la lengua?, ¿son válidos los enfoques comunicativos, o están ya superados?, ¿qué representa el Marco común europeo de referencia para las lenguas?, ¿están las reformas españolas coordinadas con las orientaciones europeas?, ¿qué papel juega el manual?, ¿la formación inicial responde a los nuevos retos?

A estas preguntas han intentado responder, en el monográfico que publicamos en este número, una serie de especialistas en Didáctica del Francés como Lengua Extranjera de varias universidades españolas: de la Universidad Autónoma de Barcelona (Julio Murillo, Manuel Tost), la UNED (Mercedes Boixareu), de la Universidad de Granada (M.ª Eugenia Fernández, Javier Suso), y de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona (Juan F. García Bascuñana).

La reflexión que aportan no debe concebirse como cerrada, al contrario. Han transcurrido ya quince años desde que la LOGSE abrió un profundo proceso de reformas en el sistema educativo español, en la enseñanza de los idiomas, reformas mantenidas con la LOCE en sus ejes fundamentales, por lo que se impone ya una valoración de los logros alcanzados, de las deficiencias detectadas, de los errores en la concepción y/o aplicación de las reformas, y, por supuesto, de las propuestas para la superación de las carencias existentes. Los autores mencionados pretenden contribuir así a la formación de una dinámica reflexiva, y proponer unos ejes de actuación que guíen las nuevas reformas anunciadas (bilingüismo, enseñanza precoz, extensión del segundo idioma, redefinición del currículum, reforma de la formación inicial, adecuación de las titulaciones al Espacio Europeo de Educación Superior… ). La originalidad de su reflexión radica en no encerrarse en un "momentaneismo" corto de miras, sino en apoyar sus análisis en un devenir histórico, situando sus valoraciones en el contexto evolutivo del siglo XX, y abriendo en algún caso el foco hacia los siglos anteriores.

Si algo queda claro, es la necesaria transversalidad entre las diferentes etapas en que está configurado el sistema educativo español: ninguna reforma puede acometerse separadamente, desde una etapa concreta. Al contrario, la enseñanza-aprendizaje de idiomas en la Educación infantil, primaria, secundaria y superior (Facultades de Filología, Facultades de Traducción, Facultades de Educación, Escuelas Universitarias de Educación…), sin olvidar el papel de las Escuelas de Idiomas, debe constituir un lugar mancomunado de reflexión, y debe abordarse desde una perspectiva unificada y globalizadora.

Teniendo en consideración el marco que acabamos de describir, concluimos este Editorial con un grito de alarma, con una llamada de atención a nuestras autoridades académicas y políticas. Mientras redactamos este breve texto, en un momento de cambios profundos y acelerados en la configuración de las nuevas titulaciones universitarias, parece que soplan vientos poco favorables para un aprendizaje de calidad de las lenguas extranjeras en la Universidad española. Aunque todas las instancias del poder social, político y económico parecen estar de acuerdo en la necesidad de elevar el nivel de conocimiento de las lenguas extranjeras, parece que con sus políticas concretas van a terminar consiguiendo el efecto contrario. Al menos esa es nuestra impresión, a juzgar por el proyecto de suprimir las diplomaturas y licenciaturas en filología (francés, inglés…), hoy vigentes en la Universidad española, que quedarían sustituidas por un título mixto, de carácter generalista, denominado "Lenguas Extranjeras Modernas y sus Literaturas"; o por la pretensión de reducir o suprimir del currículo de muchas carreras la enseñanza de las lenguas extranjeras.

Así las cosas, y situados en el doble escenario de la convergencia europea y de un mundo cada vez más globalizado, esta revista se pronuncia abiertamente a favor de un nuevo catálogo de títulos universitarios que apueste con decisión, seriedad y rigor por una adecuada capacitación de todos y cada uno de los profesionales que enseñan lenguas extranjeras en los diferentes niveles del sistema educativo, un objetivo irrenunciable, si es que se quiere ofrecer una formación lingüística de calidad de toda la población española.

El Consejo de Redacción