MIÉRCOLES, 19 DE DICIEMBRE DE 2018 





93(32,3)

DICIEMBRE 2018

ENGLISH ABSTRACTS INSIDE ISSN 0213-8646

Editorial

Vigor y Potencial Actual de la Investigación Educativa desde las
Perspectivas de Corte Socio-Cultural

 

Presentamos en este monográfico de la Revista Interuniversitaria de Formación de Profesorado (RIFOP) algunas contribuciones que desde la perspectiva socio-cultural han servido para transformar las prácticas en educación en los últimos años. La psicología histórico-cultural y, en particular, las aportaciones del psicólogo bieloruso Vygostki (1978), mostraron que el aprendizaje propiamente humano tiene un origen social, que se produce y desarrolla en la red de relaciones en un entorno social y cultural particular.

 

Recientemente, Luis Moll (2014) en su breve y excelente monografía sobre Vygostki y Educación, ha descrito cómo el trabajo de Lev Semionovith fue expandiéndose entre psicólogos y educadores occidentales. En su opinión, fue la publicación de Mind in Society, que presentaba en inglés textos inéditos del psicólogo bieloruso, el punto que marcó esa difusión de su obra más de cuarenta años después de su muerte. En esta narración, Moll enfatiza el rol que jugó Michael Cole en cuanto a la difusión de las ideas de Vygostki, ya que fue el primer autor de la edición de este libro. En 1978, Cole ya había creado el Laboratory of Comparative Human Cognition (LCHC), laboratorio que se convirtió en un lugar de referencia en la legitimización y difusión de la perspectiva socio-cultural en la Psicología y Educación occidentales.

 

El LCHC y la consolidación y difusión de la perspectiva socio-cultural

 

Al comienzo de su libro sobre Psicología Cultural (Cole, 1996), Mike relata cómo fue su primer viaje a Liberia, en África, invitado en 1963 como experto en matemáticas, para investigar las dificultades en el aprendizaje de esa disciplina que mostraban los Kpelle, una de las etnias de ese país. Desde ese momento hasta ser invitado por el director de su tesis, William Estes a realizar una estancia en la Universidad de Rockefeller, el recorrido del profesor Cole le lleva, una y otra vez, a replantearse el tipo de enfoque que desde la Psicología había recibido. Empieza a entender que las aportaciones desde la Antropología podrían ser cruciales y se interesa por los trabajos de Luria y Vygotski sobre el desarrollo cognitivo de los uzbekos en el Asia Central, llevados a cabo a principios de los años treinta.

 

La estancia en RU se realizó en el curso 69/70. Resultó tan fructífera que Mike decidió quedarse con el objetivo de establecer un laboratorio que sistemáticamente analizara los procesos cognitivos teniendo en cuenta las variaciones culturales. A partir de 1971, el LCHC se configuró como un centro abierto de investigación y reflexión interdisciplinar. En esos años, además de entrar en relación con muchos colegas de diferentes ámbitos, Michael Cole viajó a la Unión Soviética y estableció un estrecho vínculo con Alexander Romanovitch Luria (de hecho llamó a su hijo varón Shasha, diminutivo ruso de Alexander, en honor al profesor Luria). De ese vínculo surgió el conocimiento de la obra de Vygotski y la idea de editar un volumen con aportaciones inéditas en Occidente.

 

Coincidiendo con la publicación y el éxito de Mind in Society, la situación en la Universidad de Rockefeller cambió –a peor- y animado por Bud Mehan, antropólogo de la educación, trasladó su laboratorio a la Universidad de California en San Diego (UCSD). Corría el año 78 y se abría un periodo de productividad continuada que se extiende hasta el día de hoy en el que todavía dedica tiempo y energías a reflexionar y orientar investigación relevante en Psicología y Educación desde la perspectiva socio-cultural.

 

Como algunos de los temas que surgen en este largo periodo que va a cumplir cuarenta años se recogen en la entrevista que abre el monográfico, lo dejamos aquí. Al lector interesado en la historia del LCHC le remitimos a su página web: http://lchc.ucsd.edu/history. Allí encontrará un enlace a una autobiografía compartida, todavía en elaboración, entre muchos de los académicos que durante este largo periodo han tenido la oportunidad de visitar y trabajar at the Lab.

 

 

Las contribuciones recogidas en este monográfico

 

Además del papel del LCHC, la investigación sociocultural de las últimas tres décadas ha ido extendiendo la visión del aprendizaje proporcionada por Vygostki y ha profundizado al mismo tiempo en planteamientos prácticos donde la creación de conocimiento está siempre situada en comunidades de práctica, donde los miembros comparten interacciones que van generando y consolidando una identidad común (Bruner 1996; Lave y Wenger, 1991; Rogoff, Goodman y Barlett, 2001; Wells, 1999). Como se podrá comprobar, los diferentes estudios que aquí presentamos se enraizan de un modo u otro en este conjunto de contribuciones, profundizando en estos planteamientos y consolidando prácticas transformadoras en sus contextos tanto formales como no formales.

 

Se arranca el monográfico con una entrevista realizada a Michel Cole, en el Laboratory of Comparative Human Cognition, en la Universidad de California en San Diego al final de la primavera de 2016. Aprovechando la coincidencia con el vigésimo aniversario de la publicación de su libro sobre Psicología Cultural, Henar Rodríguez dialoga con él sobre diversos temas educativos, empezando por su propia evolución como investigador en el desarrollo de la Psicología Cultural, sus proyectos sobre mediación social e instrumental en el ámbito de las actividades extraescolares con niños de minorías en la California de los ochenta y noventa. Asimismo, comparte reflexiones sobre la influencia actual de las ideas de Vygotski y la relevancia de la perspectiva socio-cultural desarrollada a partir de las mismas.

 

El segundo de los artículos presenta resultados obtenidos en una investigación de corte cualitativo fenomenológico sobre el modo en el que un grupo de profesoras de Educación Infantil se representan y gestionan sus emociones dentro de la red compleja de relaciones que se dan con sus compañeras, sus alumnos y alumnas y las familias. Todo ello dentro de un marco de análisis de tipo socio-cultural en el que se entiende que la configuración de los procesos emocionales está situada en contextos con diferentes planos de interrelación. 

 

En el tercero de los trabajos de este monográfico se presentan resultados de un estudio que recogió experiencias en ocho centros diferentes de Educación Primaria en los que se trabajó con poblaciones en riesgo desde la perspectiva de las comunidades de aprendizaje, promocionando formación con padres y analizando sus repercusiones sobre el desarrollo y aprendizaje de los alumnos.

 

El cuarto artículo presenta un marco de análisis y los resultados del proceso de formación de la identidad profesional de una orientadora educativa. Se ilustra el proceso de integración y reelaboración (negociación) de algunas de las ideas que la participante manejaba como fruto de su formación de posgrado en relación a su profesión y a sí misma como orientadora.

 

El quinto de los trabajos que componen el monográfico presenta un marco interdisciplinar de análisis sobre el desarrollo de habilidades de pensamiento, sintetizando la tradición filosófica y la psicológica. Además revisa los  programas actualmente existentes sobre Filosofía para niños y niñas, ofreciendo críticamente algunas orientaciones para su uso en el contexto escolar.

 

Cierra el monográfico un trabajo que presenta una revisión crítica de la literatura de investigación sobre las posibilidades y eficacia de diferentes modelos de intervención en el ámbito de los espacios de recreo centrado en el caso del alumnado  de  educación  primaria  con trastornos de espectro autista. Se pone el énfasis, desde una perspectiva vygotskiana, en los trabajos que presentan programas mediados por compañeros con desarrollo típico y que están orientados a mejorar de la competencia social y las relaciones interpersonales de este tipo de alumnado.

 

En resumen, desde diferentes planos y centrados en contenidos diversos, este conjunto de trabajos trasluce el vigor y el potencial que todavía se genera en la investigación educativa desde las perspectivas de corte socio-cultural.

 

 

Referencias bibliográficas

 

Bruner, J.S. (1996). The culture of education. Cambridge, MA: Harvard University Press.

Cole, M. (1996). Cultural Psychology. A once and future discipline. Cambridge, MA: Harvard University Press.

Lave, J. y Wenger, E. (1991). Situated learning. Legitimate peripheral participation. New York, NY: Cambridge University Press.

Moll, L.C. (2014). L.S. Vygotsky and Education. New York, NY: Routledge.

Rogoff, B. Goodman, K. y Barlett, L. (2001). Learning together. Children and adults in a School Community. Oxford, UK: Oxford University Press.

Wells, G.. (1999). Dialogic Inquiry. Toward a Socio Cultural Practice and Theory of Education. Cambridge, MA: Cambridge University Press.

Vygotsky, L. S. (1978). Mind in Society. The development of higher psychological processes (M. Cole, V. John-Steiner, S. Scribner y E. Souberman, Eds). Cambridge, MA: Harvard University Press.

 

 

 

Henar Rodríguez Navarro y Michael Cole